HIGIENE DE LA FÓRMULA

Biberones y preparación de fórmula: alimentación segura paso a paso

Limpieza del biberón, esterilización, la regla del agua a 70 °C, la medida correcta y cómo guardar la fórmula preparada: guía de fórmula segura con las recomendaciones del NHS y los CDC.

Equipo editorial de HeyMom 🍼 Recién nacido 4 min de lectura
Biberones y preparación de fórmula: alimentación segura paso a paso

Tanto si le das solo fórmula como si usas el biberón junto con la leche materna, seguir los mismos pasos sencillos en cada toma protege a tu bebé. La fórmula en polvo no es un producto estéril, y pequeños errores al prepararla pueden hacer que tu bebé se enferme o no se alimente lo suficiente. Esta guía reúne las recomendaciones del NHS, el sistema nacional de salud del Reino Unido, y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC).

¿Por qué tanto cuidado? Según los CDC, la fórmula en polvo no es estéril y puede contener gérmenes. Uno de ellos es la bacteria Cronobacter, que se encuentra en la naturaleza. Es rara, pero en los bebés puede causar enfermedades graves como una infección en la sangre (sepsis) y meningitis. Los que corren más riesgo son los bebés menores de 2 meses, los prematuros y los que tienen las defensas bajas. Los CDC dicen que esta bacteria, además de en la fórmula en polvo, también puede estar en los utensilios de alimentación. Es decir, unas manos limpias, una superficie limpia y un biberón limpio son tan importantes como la propia fórmula.

Primero, las manos y la encimera: Antes de preparar la fórmula, lávate bien las manos con jabón. Los CDC recomiendan limpiar y desinfectar la superficie donde vas a prepararla.

Limpieza del biberón: El NHS recomienda lavar el biberón, la tetina y los demás utensilios de alimentación con agua caliente y jabón lo antes posible después de cada toma. Usa cepillos adecuados para biberones y tetinas, y luego enjuágalo todo con agua fría limpia del grifo. Como la Cronobacter también puede estar en los utensilios de alimentación, no te saltes este paso.

Esterilización: El NHS recomienda esterilizar todos los utensilios de alimentación, incluidos los biberones y las tetinas, hasta que el bebé tenga al menos 12 meses. Después de lavar y enjuagar, elige uno de estos métodos:

  • Hervir: En una olla grande, con todo cubierto por el agua, durante al menos 10 minutos.
  • Esterilizador de vapor: Eléctrico o para microondas, según las instrucciones del fabricante.
  • Solución de agua fría: Se deja en remojo al menos 30 minutos y la solución se cambia cada 24 horas.

Antes de tocar los utensilios esterilizados, lávate y sécate las manos; puedes dejarlos dentro del esterilizador hasta usarlos.

El agua debe estar al menos a 70 °C: Según el NHS, el agua a 70 °C o más mata las bacterias dañinas. Pon al menos 1 litro de agua fresca en el hervidor, hiérvela y déjala enfriar como máximo 30 minutos; así el agua se mantiene al menos a 70 °C. No vuelvas a usar agua que ya se hirvió y se enfrió. Los CDC también recomiendan, para bebés menores de 2 meses, prematuros o con las defensas bajas, hervir el agua, esperar unos 5 minutos y después mezclar la fórmula. Los CDC recuerdan usar agua de una fuente segura. El NHS, por su parte, señala que el agua embotellada no es estéril y puede tener demasiada sal o sulfatos. Si no estás segura de que el agua que usas sea adecuada, consulta a tu médico de familia.

La medida: ni más ni menos: Pon primero el agua y luego el polvo. Ajusta la cantidad de agua según las instrucciones del envase de la fórmula. Enrasa el cacito con el borde recto de un cuchillo limpio y seco o con el enrasador del envase; no pongas más ni menos cacitos de los que indica el envase. Los CDC advierten: demasiada agua hace que la fórmula no cubra las necesidades nutricionales del bebé. Muy poca agua sobrecarga los riñones y el aparato digestivo del bebé y puede deshidratarlo. Por eso, nunca diluyas ni concentres la fórmula.

Enfría y prueba: Pon la tapa y agita el biberón. Enfríalo sosteniendo la mitad de abajo bajo el chorro de agua fría. Antes de dárselo al bebé, echa unas gotas en la cara interna de tu muñeca; debe sentirse tibia, no caliente. No uses el microondas: según los CDC, el microondas no calienta de forma uniforme y las zonas calientes que se forman pueden quemar la boca y la garganta del bebé.

¿Cuánto aguanta la fórmula preparada? Los tiempos de los CDC:

  • Úsala en las 2 horas siguientes a prepararla y en la hora siguiente a empezar la toma.
  • Si no vas a empezar en 2 horas, mete el biberón enseguida en el refrigerador y úsalo en 24 horas.
  • Tira la fórmula que tu bebé no termine; no la guardes para después. Cuando la fórmula se mezcla con la saliva del bebé, pueden crecer bacterias.

El envase de fórmula: Guarda el envase abierto con la tapa bien cerrada en un lugar fresco y seco; no lo metas en el refrigerador. Según los CDC, la mayoría de las fórmulas deben consumirse en el mes siguiente a abrir el envase. Nunca uses fórmula con la fecha de caducidad vencida.

¿Cuándo consultar al médico? Los CDC recomiendan buscar atención médica de inmediato si un bebé menor de 1 año tiene estos síntomas:

  • Fiebre
  • Rechazo de la comida o come muy poco
  • Llanto excesivo
  • Se ve muy decaído, sin energía
  • Convulsiones

Ante convulsiones, color morado o si el bebé no responde, llama sin perder tiempo al número de emergencias local.

Querida mamá, al principio estos pasos pueden parecer una lista larga, pero en pocos días le agarrarás el ritmo: manos limpias, biberón limpio, agua a 70 °C, la medida correcta y tirar la fórmula que sobra. Comparte también estos pasos con todas las personas que cuidan a tu bebé.

Este contenido es solo informativo y no sustituye el consejo médico. Consulta a tu médico sobre cualquier tema relacionado con tu salud.

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