Agua y líquidos en el embarazo
Tu necesidad diaria de líquidos, señales de deshidratación y consejos prácticos.

Durante el embarazo, el volumen de sangre de tu cuerpo aumenta alrededor de un 50 %. Tomar suficiente agua para cubrir este aumento y sostener el líquido amniótico es realmente importante. Consumir 8-12 vasos (2,3-3 litros) de líquido al día puede ser una meta general.
Una forma fácil de saber si tu cuerpo necesita agua: la orina oscura, el dolor de cabeza, los mareos, la boca seca y el cansancio pueden ser las primeras señales de falta de líquido. Sobre todo en el primer trimestre, cuando las náuseas son más intensas, es muy valioso prestar atención a lo que bebes.
No solo cuenta el agua: la leche, las bebidas de fruta natural recién hechas, las bebidas de yogur y las infusiones que tu médico considere adecuadas también ayudan a cubrir tus necesidades de líquido. Para la cafeína, la OMS y el ACOG recomiendan no superar los 200 mg al día (unas 2 tazas de café de filtro); lo mejor es no pasar del límite que te indique tu médico; la OMS señala que un consumo alto de cafeína puede asociarse con un mayor riesgo de bajo peso al nacer.
Un consejo práctico: puedes llevar siempre contigo una botella de agua. Empezar el día con un vaso de agua al levantarte es un buen hábito. Si tienes náuseas, vale la pena probar el agua con limón o con jengibre.
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