Prevenir el atragantamiento de 0 a 36 meses: alimentos de riesgo y objetos pequeños
Qué alimentos tienen riesgo de atragantamiento, cómo cortarlos, por qué las pilas de botón y los imanes son una urgencia, normas para comer seguro y la recomendación de hacer un curso de primeros auxilios.

Cuando tu bebé empieza la alimentación complementaria, y después en esa etapa curiosa en que se lo lleva todo a la boca, el miedo al atragantamiento está en un rincón de la mente de muchos padres. La buena noticia: la mayoría de los riesgos de atragantamiento se pueden reducir mucho con medidas sencillas. Esta guía se basa en las recomendaciones del NHS, el sistema nacional de salud del Reino Unido, y de la Academia Americana de Pediatría (AAP).
¿Por qué los niños pequeños corren más riesgo? Según la AAP, el mayor riesgo lo tienen los bebés y los niños pequeños, porque exploran el mundo llevándose todo a la boca y sus vías respiratorias son pequeñas. Cuando no pueden masticar bien la comida, pueden intentar tragarla entera. La AAP señala que la mayoría de las muertes por atragantamiento las causan globos, pelotas, canicas, piezas de juguetes y alimentos pequeños y redondos.
Alimentos de alto riesgo: La AAP recomienda no dar los siguientes alimentos hasta los 4 años o más, según el desarrollo del niño, o darlos cambiando su forma:
- Salchichas y palitos de carne
- Caramelos duros, pegajosos o gomosos, y chicles
- Frutos secos y semillas (sobre todo pipas de girasol)
- Uvas enteras
- Verduras crudas como los palitos de zanahoria, y trozos de fruta cruda como los trozos de manzana
- Palomitas de maíz
- Crema de cacahuete y otras cremas de frutos secos en bolas espesas
- Malvaviscos (nubes)
- Trozos de carne, dados de queso y queso en hebras
¿Cómo cortarlos? Según la AAP, los alimentos redondos y duros, como las salchichas o las uvas, pueden darse cuando están bien picados en trozos pequeños. La AAP recomienda cortar los alimentos que se dan a bebés y niños pequeños en trozos no mayores de media pulgada, es decir, unos 1,3 cm, y enseñar al niño a masticar bien la comida. Las cremas como la de cacahuete dáselas untadas en una capa fina, no a cucharadas ni en bolas.
Comer sentado y vigilado: La AAP recomienda vigilar siempre a los bebés y niños pequeños durante las comidas, que coman en la mesa o sentados, y que nunca corran, caminen, jueguen ni se acuesten con comida en la boca. La AAP también recuerda que muchos atragantamientos ocurren cuando los hermanos mayores le dan al pequeño un alimento, un juguete o un objeto pequeño peligroso; explícaselo también a tus hijos mayores.
Objetos pequeños: Según la AAP, estos son objetos de casa que pueden causar atragantamiento:
- Globos (según la AAP, el riesgo dura hasta los 8 años)
- Monedas y canicas
- Juguetes con piezas pequeñas y pelotas pequeñas
- Tapones de bolígrafos y rotuladores
- Jeringas de medicamentos
- Juguetes que se pueden comprimir hasta caber por completo en la boca
La AAP recomienda seguir las edades recomendadas en los envases de los juguetes y revisar con regularidad debajo de los muebles y entre los cojines del sofá en busca de objetos pequeños como monedas o pilas.
Pila de botón: siempre es urgente. Según la AAP, tragarse una pila de botón o una pila de litio tipo moneda puede causar lesiones que ponen en peligro la vida y, si se queda atascada en el esófago, puede quemar el tejido en 2 horas. Estas pilas están en mandos a distancia, termómetros, llaves de coche, relojes, tarjetas de felicitación musicales y zapatillas con luces. Asegúrate de que los compartimentos de las pilas estén bien cerrados y guarda los objetos que usan estas pilas fuera del alcance de tu hijo. La AAP recuerda que incluso las pilas gastadas pueden ser peligrosas. Si sospechas que tu hijo se ha tragado una pila, llama de inmediato al número de emergencias local o ve a las urgencias más cercanas sin esperar a que haya síntomas, y dile a los médicos que puede ser una pila de litio tipo moneda. No intentes hacerle vomitar y no retrases la atención urgente por ningún motivo. Según la AAP, una pila de botón metida en la nariz o en el oído también necesita atención urgente.
Los imanes también son urgentes: Según la AAP, tragarse más de un imán potente puede poner en peligro la vida, porque los imanes se atraen dentro del aparato digestivo y pueden causar daños graves. Síntomas como dolor de barriga, vómitos o fiebre pueden pasar desapercibidos porque se parecen a enfermedades comunes. Si sospechas que se ha tragado un imán, aunque no sepas cuántos, ve de inmediato a las urgencias más cercanas o llama al número de emergencias local sin esperar a que haya síntomas. La AAP señala que retrasar el tratamiento puede causar daños graves en el estómago y los intestinos, e incluso la muerte, y que puede hacer falta una cirugía. La AAP recomienda retirar de casa los imanes potentes y revisar con regularidad que los juguetes no tengan imanes sueltos.
¿Arcada o atragantamiento? Según el NHS, al empezar la alimentación complementaria, las arcadas son un reflejo normal y hacen ruido. Un bebé con arcadas puede ponerse rojo, tener los ojos llorosos, empujar la lengua hacia fuera o vomitar. El atragantamiento, en cambio, es silencioso. En los bebés de piel clara, la piel puede empezar a ponerse azulada; en los bebés de piel oscura, el color azulado se ve más en las encías, en el interior de los labios o en las uñas. Según la AAP, no poder respirar, respirar con pitidos o a trompicones, no poder hablar, no poder llorar o no emitir ningún sonido, ponerse azulado, agarrarse la garganta, el pánico y quedarse flojo y perder el conocimiento son señales de atragantamiento que necesitan ayuda inmediata.
Si tose, no te separes de su lado: Según el NHS, si tu hijo tose con fuerza, anímalo a seguir tosiendo para que expulse lo que tiene atascado y no lo dejes solo. Si la tos es silenciosa o no puede respirar bien, pide ayuda de inmediato. El NHS también recuerda que no le metas los dedos en la boca a ciegas ni una y otra vez, porque puede empujar el objeto todavía más adentro.
Haz un curso de primeros auxilios: Los primeros auxilios para un bebé o un niño que se atraganta son distintos para los bebés y para los niños mayores de 1 año, y se aprenden mejor con práctica. La AAP recomienda que los padres hagan un curso certificado de primeros auxilios y soporte vital básico. Hacer un curso de primeros auxilios para bebés y niños antes de que nazca tu bebé o antes de empezar la alimentación complementaria te permite saber qué hacer si llega el momento.
¿Cuándo ir al médico y cuándo llamar a emergencias? Las recomendaciones del NHS:
- Si lo que tiene atascado no sale y tu hijo no puede respirar, tose sin hacer ruido o no puede toser en absoluto, pide ayuda y llama de inmediato al número de emergencias local. Si hay alguien contigo, que llame mientras tú atiendes a tu hijo; si estás sola, pon el teléfono en altavoz y no dejes a tu hijo.
- Si tu hijo pierde el conocimiento, llama de inmediato al número de emergencias local.
- Aunque el objeto haya salido, lleva a tu hijo a un centro de salud; puede que haya quedado un trozo dentro.
Si sospechas que se ha tragado una pila de botón o un imán, llama también al número de emergencias local o ve de inmediato a urgencias, sin esperar a que haya síntomas.
Querida mamá, cortar cada bocado y recoger cada pieza pequeña del suelo a veces puede resultar agotador. Pero estos pequeños hábitos protegen a tu hijo en silencio cada día. Y un curso de primeros auxilios te dará seguridad justo en el momento en que más se te necesite.
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