SALUD

Síndrome de transfusión feto-fetal (STFF)

El STFF en gemelos que comparten placenta: síntomas, estadios y opciones de tratamiento.

Equipo editorial de HeyMom 🫀 Embarazo 2 min de lectura
Síndrome de transfusión feto-fetal (STFF)

El síndrome de transfusión feto-fetal (STFF) es una condición que solo puede aparecer en gemelos que comparten una misma placenta (monocoriónicos). Debido a las conexiones entre los vasos sanguíneos de la placenta, la sangre fluye de forma desequilibrada de un bebé al otro: el bebé "donante" se queda con menos sangre y líquido, mientras que el bebé "receptor" se sobrecarga. Se desarrolla en aproximadamente el 10-15 % de los embarazos de gemelos monocoriónicos — es decir, en la mayoría no aparece nunca.

En los gemelos con placentas separadas (dicoriónicos) no se produce el STFF — si conoces tu corionicidad, también sabes si este artículo te afecta o no. En los gemelos monocoriónicos, precisamente por eso, las guías NICE e ISUOG recomiendan una ecografía cada 2 semanas a partir de la semana 16: el STFF aparece con más frecuencia entre las semanas 16 y 26, y cuando se detecta a tiempo, las posibilidades de tratamiento son altas.

Síntomas que pueden llamar la atención: que la barriga crezca y se ponga tensa de repente en pocos días (por el aumento de líquido en la bolsa del bebé receptor), un aumento repentino de la falta de aire o contracciones tempranas. Sin embargo, muchas veces el STFF se detecta en una ecografía de rutina sin que la madre haya notado nada — por eso es tan importante el seguimiento regular.

El diagnóstico y la clasificación por estadios se hacen con ecografía: se valoran la diferencia de líquido entre las bolsas, el aspecto de las vejigas y los flujos sanguíneos (estadificación de Quintero). En los estadios iniciales puede bastar con un seguimiento estrecho. En los estadios avanzados, el tratamiento más eficaz es la cirugía láser fetoscópica — tras este procedimiento, en el que se sellan los vasos compartidos de la placenta, los resultados han mejorado claramente en los últimos años. Si es necesario, también puede hacerse una reducción del líquido amniótico (amniorreducción).

Querida mamá, leer sobre el STFF asusta — pero recuerda: estás dentro de un sistema de seguimiento que conoce de cerca este cuadro. Mantener el ritmo de ecografías cada dos semanas y avisar a tu médico si notas un cambio repentino en tu barriga son las dos herramientas más poderosas que tienes. Lo demás es trabajo de equipos con experiencia en este tema.

Este contenido es solo informativo y no sustituye el consejo médico. Consulta a tu médico sobre cualquier tema relacionado con tu salud.

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