Cómo afrontar el insomnio en el embarazo
Higiene del sueño, soluciones naturales y cuándo hablar con tu médico.

La gran mayoría de las embarazadas tiene problemas para dormir, así que no estás sola. Los cambios hormonales, las ganas frecuentes de orinar, los calambres en las piernas, el reflujo y el vientre en crecimiento pueden dificultar el sueño. Sobre todo en el tercer trimestre, esto puede notarse más.
Para una buena higiene del sueño: acostarte y levantarte a la misma hora todos los días ayuda a mantener una rutina. Alejarte de las pantallas 2 horas antes de dormir puede favorecer la producción de melatonina. Mantener el dormitorio fresco, oscuro y silencioso es útil. Una ducha tibia o un baño de pies antes de acostarte puede relajarte.
Entre las soluciones naturales están el aceite de lavanda (unas gotas en la almohada), una infusión como la manzanilla, consultándolo antes con tu médico y, con la aprobación de tu médico, un suplemento de magnesio. Estos pequeños rituales a veces marcan una gran diferencia.
Si hay ronquidos con pausas en la respiración, síndrome de piernas inquietas o un insomnio intenso que dura más de 2 semanas, conviene comentarlo con tu médico. Durante el embarazo, cualquier medicamento para dormir debe tomarse siempre bajo control médico.
Herramientas útiles para este tema
Gratis y se abren al instante en tu navegador. Si inicias sesión, tus registros son los mismos que en tu móvil.